Nuestra plaza .
Recientemente se ha producido la concesión del arrendamiento de la plaza de toros de Las Ventas a la empresa Taurodelta, que junto con la de Toreart Madrid S. L., empresa que representa Simón Casas y Tomás Entero S. L, han participado en la licitación. Después de larga espera y de mucho estrujarse las meninges los señores que han participado en la elección, al parecer el único argumento que ha inclinado la balanza en favor de la empresa ganadora ha sido la experiencia. ¡Vivir para oír! Ésta ya estuvo rigiendo los destinos de la plaza de Madrid durante los 2 últimos años, dejando un mal sabor de boca en la afición, primero en lo referente a lo estrictamente taurino y segundo, y más importante, al estar implicado uno de sus socios en el caso Malaya.
Independientemente de estos hechos, ya que cualquiera de ellos hubiera sido suficiente para desestimar su oferta, tampoco hubiera venido mal un cambio de timón, por lo menos para que otros empresarios hubieran tenido la oportunidad de demostrar la capacidad de su valía en la dirección en los asuntos taurinos y en pro de la fiesta. Pero al parecer, los políticos que rigen la Comunidad de Madrid han considerado que sean los mismos señores que han venido demostrando su incapacidad durante estos dos últimos años, creando con ello un clima de decepción en los aficionados y demostrando con ello una falta de sensibilidad hacía la fiesta. Sus razones tendrán.
Los aficionados, como en otras ocasiones, han estado expectantes antes de la concesión, porque mientras hubo incertidumbre, podía haber esperanza. La esperanza que mantenía viva la llama de la ilusión del cambio, esperando que se produjera el milagro y descendiera, aunque sea de la tierra, un empresario que pusiera las cosas donde deben estar. Pero de momento tiene que seguir basando sus fuerzas en la ilusión, ya que no tienen a su alcance los recursos necesarios para cambiar el curso de la historia taurina de la plaza, de su plaza, distando mucho su opinión de los que tienen la facultad de elegirlos.
Pero no todos lo que ponen los ojos en ti lo hacen con la misma intención. Unos desean con vehemencia entrar en tu seno con el único fin del beneficio y la especulación ya que a la vez que son empresarios, son apoderados y dirigen los destinos de toreros que lideran el escalafón, siendo estas contradictorias y de intereses contrapuestos. Otros comienzan a sentirte a partir del momento que comienzan a dirigir sus pasos hacia ti en días de festejos. Y mientras todo eso ocurre a tu alrededor, tú, La Plaza de Madrid, nuestra plaza, Las Ventas del Espíritu Santo, te muestras orgullosa, erguida, desafiante porque te sientes admirada y añorada ya que fuiste concebida para ser la primera, y acoges con cariño a los que traspasan el umbral de sus puertas y obtienen el derecho de sentirse acogidos por los efluvios que siguen manando del interior de tus sentimientos y que un día dejaron escrito los maestros que pisaron tu albero, arrancando de la garganta de los aficionados esos olés que estremecieron tus cimientos colmándote de sentimiento que guardas, como oro en paño, para mostrar con orgullo a todo aquél que quiera sentirlo.
No dudo que algún día sacarás a la luz tu disconformidad y como un volcán explote de tu interior la sinrazón acumulada durante años y todos los que han abusado de tu benevolencia sientan la vergüenza en su corazón. Llegará un día, no muy lejano, que todo aquél que ose dirigir tus destinos, lo haga de una sola forma posible, como tú te mereces, y sólo pisará la arena de tu albero todo aquel que sea capaz de vestirse de luces y de sentirse torero. Nosotros, seguiremos ahí, donde siempre, sintiendo la fiesta como la has sentido tú.
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